Un poco más de 5 años pasaron desde que vi mi resultado de ingreso a la universidad por Internet. No me sentí feliz, ni tampoco importante. Sentí que me quitaba un peso de encima y también, que no iba a permitir que el tiempo me pase más, sin pasarle factura.
Hoy, ya me puedo llamar egresada. De eso si me sentí feliz. Todo este tiempo de vida universitaria me enseñó mucho, aprendí de tanta gente que se cruzó en mi camino. Conocí a gente buena, entregada a lo que hace, gente con tanta imaginación y también se cruzaron en mi camino personas que tenían conceptos equivocados de como llevar la vida, que creían intimidar con mentiras, algunas personas que no podían dar ni un poquito por otras y algunas, con un estratosférico amor propio.
Pasé por buenos momentos, y otros malos. Y también desagradables, pero aún así no los olvido.
- Mi mamá me acompañó a matricularme. Estábamos en la fila y una chica se pone a conversa conmigo. Helene, terminó siendo mi mejor amiga y una de las personas más queridas para mi. Compartimos todo primer ciclo con nuestras conversaciones por messenger hasta horas de la madrugada, nuestros e-mails rajando de todo nuestro querido salón 403*, por ella aprendí a verme bien y sentirme bonita y arreglarme más, nos pusieron "Las Siamesas" porque todos los días parábamos juntas, faltamos solo 1 vez a clases -fue un crimen- por terminar el trabajo de Teoría de la Comunicación. Solo ella sabe lo bonito que la pasamos juntas, incluso esa noche en Épica por el cumple de Oscar en tercer ciclo.
- Primera clase de Teoría de la Comunicación. Todos nos paramos a presentarnos frente al salón. Llega mi turno y digo a la pregunta de ¿Porqué escogí esta carrera?: "Porque me gusta el periodismo deportivo" y escuché que todos se asombraron. Era por aquel entonces la única chica del salón a la que le gustaba el fútbol. Hoy abundan.
- No recuerdo quien le mencionó al profesor Nafac -Antropología- que era mi cumpleaños. Me llama y me hace parar en el medio. Todos me cantaron el cumpleaños y esa misma tarde fueron a mi casa a festejar. Creo que fue la única reunión ese ciclo a la que fuimos casi todos.
- Me entero que existían los Juegos Florales. Me dieron ganas de participar porque una de las categorías era canto, pero no quería hacerlo sola. César accedió a cantar conmigo y fue tan terrible, que hasta recordarlo da risa. Ensayamos "Ya no es igual" faltando una hora para la presentación y Pepe no dejaba de reírse de nosotros en esa audición. Unos días después, la profesora Zoila -Teoría de la Comunicación- me entrega uno de los exámenes diarios y leo un: "En los siguientes juegos florales, cante sola". Fue tan genial.
- En segundo ciclo me aparte de toda la gente con la que empecé. Me dio un engreimiento y me matriculé con César y sus amigos. Recién comencé a tratarlos en la fiesta por fin de ciclo y que coincidio con la despedida de Irvin. Y Abel diciendo: Los Conquistadores son los Conquistadores (o no recuerdo exactamente que grupo de salsa y todo era por no querer llevar a su enamorada a su casa que estaba borracha)
- Cuando nos reunimos en tercer ciclo para estudiar toda la semana de finales en casa de César, con Abel y Gaby, fue lo máximo. El primer día nos quedamos hasta las 5am conversando de todo, menos del curso. Y la noche final pidiendo pollo a la 1am y Rosse se comió hasta los huesos. Y como olvidar los almohadasos que le daba Abel a Puppie.
- No puedo no mencionar las clases de Historia de las Ideas Políticas con el profesor "El Chino" Mejía, que me puso 17 en la primera práctica cuando escribí tantas sandeces de política y actualidad. Y el examen final de Redacción I con Marina Cho, donde botaron a Abel porque César no le dio el periódico correcto y yo aprobé respondiendo 5 de 10 preguntas -obviamente todas super bien- porque estaba quedándome dormida por la amanecida.
- Recuerdo que al volver de Usa, el grupo había crecido. La fiesta por inicio de ciclo en casa de Chacal fue un desmadre total. Esa tarde conocí a mucha gente que hoy para mi, es muy importante. Regresé de esa reunión en el carro con Fede. Dos horas y media desde SMP y yo echando a César con su mamá porque no tenía permiso para ir a esa reunión.
- El salón, me atrevo a decir; fue el más chonguero. Por un lado nosotros: Abel, César, Pepe, Alexis, Brendita, Mayra y yo, y por otro lado Renato, Chester, Niels, Rodrigo Obregón y Vlady. Cualquiera hacía la broma y se escuchaban sendas risas. Como al profesor de Opinión Pública, Baldeón: Profesor!! Vox Populi pues!!. (JAJAJA)
- Empecé a trabajar estando en quinto ciclo, me la pasaba de arriba a abajo con Alfredo. Nos fuimos al centro juntos un par de veces -A él le gusta mucho caminar por allá-, y Dextre me jaló porque siempre llegaba tarde a clases y ni siquiera llegue al examen final. Para el sustitutorio, con Pepe y Fede, nos dio una charla antes de decir que no seamos tan vagos y aprobarnos.
- Lo más gracioso fue la grabación del videoclip de "La Petaca" donde Pepe se disfrazó de Chapulín. Ese día también, me aleje de una "seudo-amiga". Hasta el día de hoy, creo que fue una gran decisión.
- Me cambié al turno de la noche en sexto ciclo, sola. Pensaba por aquellos días que no necesitaba más y encontré a varios conocidos con los que se formó un bonito grupo. El fin de ciclo en el hueco empezó tan inofensivo que terminó en Miraflores cuando yo casi me busco una pelea con un chico y en casa de Manu comiendo pancito con unas chelas y su papá que nos acompañó esa noche penando por la casa.
- Lo más resaltante de séptimo ciclo definitivamente: El debate de Periodismo de Opinión con el profesor Santillán: "Los Periodistas deben ser profesionales o no". Mi equipo formado con Mavi y Juanca empezó bien, yo casi me quedo sin argumentos y Juanca que remató con un "Y Gracias" a los 30 segundos de empezar (teníamos que hablar 2 minutos y medio). El aplausometro nos sepultó. (JAJAJA).
- Nuevamente a la mañana para octavo ciclo por capricho de mi tía. La primera sorpresa del ciclo fue encontrar a mi amiga Mayra, embarazada. Me convertí en una especie de ayuda para ella pero me gustó tanto atenderla cada momento que pude. También me re-encontré con muchos amigos que dejé de ver cuando me pasé a la noche y nueva gente con la que formamos una linda amistad.
- Y para periodismo multimedia, el viaje a Canta fue demasiado. Luego de fotografiar, reportear y caminar terminamos en una borrachera en ese cuarto de hotel con Pepe, Pancho, la china Milagros y Giovanni. Admito que recién aprendí a usar ProTools con la profesora Galarza -nunca iba a las capacitaciones de la noche-. Pisaba un Switcher por primera vez -que tal diferencia es la noche- y me gustaba eso de la consola de sonido. Lamentablemente, el profesor Valera me jaló y ya no tuve la opción del examen sustitutorio esta vez.
- Regresando de mi viaje, para mi segunda vuelta en el curso de radio me prometí no hacerme amiga de nadie. Cumplir con mis trabajos y regresar a mi casa. No se pudo del todo. El día de la presentación de nuestra radio "El Balonsinho" fue un éxito total y un mate de risa. La charla de mamá Paola al final, me hizo darme cuenta que no habíamos sido los exiliados, sino por el contrario; el mejor grupo de todos en ese salón.
- No puedo no recordar siempre el día de la edición del reportaje del ají en la isla 11: "Vete mierda y dejanos trabajar" para ser primera vez que lo veía, ya estabamos con esas palabras. El resto es historia conocida..
- En talleres conocí a gente bastante agradable, con ligeras excepciones. Ese salón era la cuna de rajes y chismes por demás increíbles. Viendo los partidos del mundial en la clase de radio, las comisiones con Pomareda para Campus TV, la grabación del corto en el colegio, la conducción de "Variados", las charlas religiosas de Ivo, las grabaciones para el microprograma y la atragantada en el restaurante mexicano, los días tomados para el videoclip y más rajes en radio y Arteradio con gente muy capaz. Aprendí mucho ese último año.
Ya todo eso se acabo, ahora toca lo más difícil..